Alamos

Alamos.

Situado en la parte sur de la sierra de Sonora, a unos 50 kilómetros al este de Navojoa, este asentamiento nació como una ciudad mina de plata en la década de 1680. Se considera una joya colonial debido a su arquitectura virgen y también es conocida como la "Ciudad de los Portales".
No importa donde las cabezas de los viajeros, la atmósfera de la ciudad está llena de historia. La iglesia en la plaza central de la ciudad, la Capilla de Zapopan, el pabellón, el mirador, el cementerio, el palacio de gobierno de la ciudad, la antigua cárcel, y la plaza principal son sólo algunos de los lugares que han ayudado a dar forma al México de hoy.
Para quienes gustan de espacios tranquilos y pequeños pueblos tradicionales Álamos ofrece al turista una estancia agradable con hermosos lugares para visitar y disfrutar, edificios increíbles con "patios" centrales, hermosos jardines y de piedra antigua caminos pavimentados.
Alamos es tradicionalmente un lugar tranquilo, pero varias veces al año, el visitante puede unirse a los locales en las festividades como el día de la patrona del pueblo, la celebración del Día de la Independencia de México, o el conocido festival internacional Ortiz Tirado.
Otros destinos de interés turístico incluyen:
"Paseo del Chalatón", el Museo de las Tradiciones, la corriente Cuchujaqui, y el romántico "Callejón del beso" (el callejón del beso). Cerca del hotel también podrá encontrar ciudades históricas como Minas Nuevas y La Aduana.
Si su interés especial es en artesanías, Alamos es un gran lugar para encontrar muebles de madera única tallada a mano y numerosos artículos elaborados en vidrio estaño o plata. Entre otras curiosidades exóticas, usted encontrará los tradicionales frijoles saltarines mexicanos.
Para los amantes de la caza, los alrededores Alamos es rica en ciervo, jabalí, pato, paloma, codorniz y otras especies. La pesca de agua dulce es excelente en los ríos cercanos y en la presa Mocuzarit, con abundante bajo de la boca grande, mojarra de agallas azules y el bagre.
Alamos también tiene todas las comodidades que el visitante va a necesitar. De hecho, muchos de los edificios más antiguos han sido convertirse en hoteles de primera clase, con todos los lujos, manteniendo la arquitectura y la decoración de épocas pasadas.
La ciudad en sí es un monumento que debe ser visitado en cualquier época del año.